La dignidad que da la actitud (Segunda parte)
(...) Dalisay limpia casas y cocina, trabaja sólo para extranjeros y dice que es freelance -como yo, digo en mi mente-. Ella no es ilegal porque tiene patrocinadores libaneses, ha hecho su vida trabajando en casas ajenas, mandando remesas a su mamá e hija en Filipinas. Ya es abuela, su hija con quien no vive desde que tenía tres años ya es casada y tiene un hijo de tres -tres tres, las vidas pasan, pero el número queda estampado en la vida como un sello-. Altamente calificada y trabajando establemente, la hija es el orgullo de Dalisay . Ella le ha enseñado que la vida no es fácil pero que el trabajo arduo paga -en esta o en otra generación-. Dalisay tiene la seguridad en sí misma que les falta a sus colegas. Tal vez porque ella vino al país y dio con buena gente que la trató siempre con dignidad. Otras, sufren explotación desde el principio y abusos que hacen desaparecer cualquier asomo de confianza en sí y en el mundo entero. Además, es extrovertida. Puede ser que al e...